dimarts, 18 d’abril de 2017

precisiones





cada vez que la cosecha me lleva 
del trigo a la metría,
sucumbo a ese «no» 
colgado entre mis vidas
y transfiero  a  las  ramas disidentes
 
la resina con que sello
el esguince preciso de los días...

cada vez que acarició con la espalda de la mano
el torrente que sumerge los derribos

siento que flaquea el armazón definitivo

como explotan de  ceniza los relojes
cada vez que le devuelvo los favores al olvido...





ophelia riu(carmina ral)



dijous, 6 d’abril de 2017

cementos



¿cómo lograr  el imprevisto brote
de la flor mortecina?

entreverar el gesto,
que reviva en huso  la rueca vacía...

una jerga concisa
ha precintado el hueco
en la palabra seca
con el idiolecto neutro
de cemento y arena
que en amasijo sella
y concluye  en el tiempo
la quebrada oquedad
a soslayo del viento

y subyuga en la masa el recuerdo,

la imagen esbozada de un coma
sin muerto

ophelia riu (carmina ral) 
 

dilluns, 27 de març de 2017

retorno



cuando    
despojes del grito de la sed
el minuto recién resucitado
y escribas la lucha por placer,
presiente...
en la tibia brasa el temblor intacto,
la mano ausente de la luz
que esquiva, va amarilleando...
reclama para ti esta herida
abierta en el labio de la piel,
el misterio  palpable
de que las palabras  vuelven a creer
la platónica idea que se quema en tu boca :
de que  es la  épica gloria de la fe
la que calcina y borra
retorno,
tras retorno,
tras retorno,
la vida y la muerte de las cosas

ophelia riu (carmina ral) 

dilluns, 20 de març de 2017

hábitos


le habité por hambre 
de todos los almendros
nutridos en su sangre

le habité...
por fragmentarle  solo
el brazo de la araña
apresada en su odio

le habité desde mi soledad
hasta  ese delirio de latigar pleno
toda la sombra
desordenada de su cuerpo

y solo por el hábito... constante
de un deseo grande,
fue sencillo erosionar...
morder este acero
postergado en carne


ophelia riu (carmina ral)


dilluns, 13 de març de 2017

solo



podría mutilar con tinta negra...

emborronar el ruido
de tu mínima huella,
atraparla en el blanco
de un  casual paso cebra

y  podría ser cualquiera...
agarrada a la arista
de la pléyade izquierda
sin suficiente espacio
para no caer,

pero solo soy la  carnívora voz
que interroga al cerebro,

que traspasa  versos
y descalabros otros

por no poder atender...


ophelia riu (carmina ral)